GRUÑON
 

Gruñón llegó a nuestro albergue en unas condiciones lamentables. Apenas contaba con 2 meses de edad, estaba lleno de sarna, desnutrido y lo peor de todo, tenía un terror absoluto al ser humano.

Ahora Gruñón está totalmente recuperado físicamente, pero todavía persiste cierto temor hacia las personas.

Nuestro pequeño amigo necesita un dueño con mucha paciencia y dispuesto a darle mucho cariño, para que pueda volver a recuperara la confianza.

Mientras llega ese dueño, seguiremos intentando que Gruñón confíe en nosotros.