CHELE
 

A Chele lo dejaron abandonado, "aparcaron" sus sentimientos y se olvidaron de él, as’ de f‡cil. Total no es m‡s que un perro, ya se las apa–ar‡ solo... Este pensamiento tan irracional seguro que se da con frecuencia, pero no todos pensamos as’, y es por eso por lo que Chele tiene una segunda oportunidad.

Aqu’, en Redención, le buscaremos un buen hogar, y no cesaremos en el empe–o hasta que lo consiga.