
La mayoría de compañías no admite animales. En algunos casos proponen a los viajeros la opción de que los animales viajen en el compartimento de equipajes, en la parte baja del autobús, haciéndoles firmar un documento en el que la compañía renuncia a cualquier responsabilidad.
Esta alternativa contradice la normativa vigente sobre transporte de animales pues en dicho compartimento no hay refrigeración, ni luz, ni espacio para un transportín del tamaño adecuado para cada animal; la temperatura que puede alcanzar en verano dicho espacio es elevadísima poniendo en serio peligro la vida del animal.
Recomendamos a las compañías de autobuses que se replanteen esta fórmula; lo lógico sería prohibir claramente a los viajeros ir con sus animales, o permitir el acceso de estos a la zona de asientos, en transportines y pagando el billete correspondiente, como muchos usuarios de este medio solicitan hace tiempo.